lunes, 14 de septiembre de 2026

Septembrinas

 Amaneceres en Calnegre,

atardeceres por El Toyo.

Antonio me cuenta sus amores,

Franceline, sus desamores.

El primo Juan está en las últimas

y a Loli ya ni se la oye,

se le apagó la voz...


La hoja se tornó amarilla

y finalmente seca,

caerá al suelo...

Y yo pasaré aquí esta noche,

y mi vida entera pasará,

en otro desvelo...


Edpukazn a 14 de septiembre de 2026.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Entrar en el mood hasta desaparecer

 Venía del desasosiego de Madrid, de la polución, del ruido, de la prisa contagiada... Al ir aproximándose a la costa, notó la bajada de pulsaciones. Con tantos años de meditación en las sensaciones había desarrollado plena conciencia de ellas y las pudo sentir bajando poco a poco, pudiendo contar hasta la cantidad de ellas por minuto y cómo disminuían, con la exactitud de un tensiómetro.

Aparcó frente a la linea 1 de bus pues no podía acceder con su vehículo por ser zona protegida. No había nadie esperando y los puestos de recepción estaban cerrados a cal y canto. Pasaron tres o cuatro coches hacia el parque y decidió seguirlos allá donde fueran, con la duda de si el atrevimiento le iba a costar una buena multa.

Acabó en la playa más grande de la reserva, conocida como Playa Larga, de arenas rojizas y finas como la seda que se le entremezclaban entre los dedos de los pies. Caminar por allí le pareció como ir flotando a la vez de una fuerte sensación de tocar tierra, una sutil dualidad entre la vigilia, la presencia y el estar en un sueño en el que todo se puede hacer.

No había casi nadie, apenas una sombrilla divisaba al fondo. La humedad y el salitre impregnaron sus pulmones, un chute que le hizo entrar más en el mood, el mood del sosiego del mar, el de la profunda conexión... Sintió puro gozo y poco a poco se fue elevando con el frescor de la brisa sintiéndola en su rostro, hasta desaparecer de la visión de los mortales. En ese momento el sol mostraba los primeros rayos en el este. Él mismo se hizo luz, indistinguible y en unión con la del sol. No dual. 



Edpukazn, a 7 de septiembre de 2026.

viernes, 21 de agosto de 2026

Plutón

Ese pequeño que llaman Plutón, cercas tu cálido corazón, Tambough Regio, con escudo de hielo, maestro de cambios y transformación, simbolizas la muerte del ego y de la pasión. Tienes cinco lunas, el guía Caronte es la mayor. 

Estás entre la vida y la muerte, guía de los seres hacia el más allá, la liberación, gobernador de profundos secretos, sacas la luz entre las tinieblas, liberas los miedos... traumas, sueltas apegos enfermizos, eres verdadera fuerza interior. 

Transformas el sufrimiento en perfecta sabiduría, ante ti me postro, ¡oh Plutón!


  Edpukazn, a 21 de agosto de 2026.

martes, 11 de agosto de 2026

El son de Medellín


Se llamaba Edwin y regentaba el Son de Medellín, un antro en el centro de la ciudad en el que dos puertas seguidas de treinta centímetros de espesor daban paso a ese oscuro y sórdido pub, el mejor insonorizado de la ciudad... Sonaba una música de salsa puertorriqueña difícil de digerir para un rockero como yo pero ese ambiente lo encontraba tan singular. En Medellín no deberían ser muy diferentes. Desde el techo un aparato expulsaba un humo denso y fresco que activaba con un mando a distancia pero no debía ir bien pues Edwin no paraba de refunfuñar.

Eran casi las doce, soltó el mando de mala gana y se precipitó a la barra para preparar las tapas, un puñado de frutos secos mezclados con otro de gominolas. En la puerta del baño se leía un cartel en tamaño dinA4: "prohibido el consumo de drogas". Me acerqué a la barra y le pedí la cerveza de rigor, rápido me puso la tapa a sabiendas de mi adicción a los manises. Las copas era mejor no pedirlas, todas tenían el mismo sabor a garrafón, un ron sabía igual que un whisky. Lo curioso es que te lo servía con un dosificador como si te estuviera vendiendo perfumes de el Cairo, ¡hay que tener cara!. Bueno, pero ahí estaba yo, con mi cerveza mahou, 100% fabricada con la gloriosa agua de Madrid, otro engaño pensar que tenemos la mejor del país, pensé, en fin:

- ¿Qué tal Edwin, no te vas de vacaciones?

- Sí, hace una semana, estuve en Setenil de las Bodegas, ¿lo conoces?

- Pues no, la verdad, he oído hablar de que es pintoresco pero nunca estuve, tendrá buenos vinos con ese nombre.

Asintió con la cabeza a pesar de no tener ni idea de ese asunto, sacó su móvil del bolsillo y me enseñó las fotos más señeras del pueblo:

- Ah, pues sí que es bonito, habrá que ir.

- Y a tu país, Ecuador, ¿no vas?

- Cada vez que voy se me quitan las ganas de volver, es tanta la delincuencia que hay que no estás seguro en casi ningún sitio, ¡allí la vida no vale nada! -, apuntilló, acompañado con un gesto de desprecio.

 Suspiré y le miré con entendimiento. A esto que el pub iba entrando personal de diversas procedencias, colombianos, ecuatorianos y dominicanos en su mayoría, tal como Edwin me advirtió. Un personaje con gorra de baseball y pegatina de holograma en la visera, pidió un cubo de no sé cuántas cervezas con enormes piedras de hielo y se sentó, sacó el móvil y grabó un video poniendo caras raras y gestos con los dedos de las manos, mostrando el cubo a quien fuera. 

Todo pasó muy rápido, llegaron dos chicos de negro corriendo, sabiendo a lo que iban, se dirigieron hacia él y el más bajo le pegó tres disparos seguidos en el pecho. El otro saltaba por la agitación como un mono y salieron pitando del local sin poner los pies en el suelo. A Edwin no se le ocurrió otra cosa que gritar:

- ¡¡NOOOOO, GUAAA YAAAA QUUIIIIIIIIIIL!!

Edpukazn, a 11 de agosto de 2026. 

martes, 14 de julio de 2026

El café del moro

 Nadie servía los cafés como el moro. El golpe a la máquina, la hipnótica espuma de color cobrizo, se podían contar las centenares de burbujas metálicas sobre fondo negro. Vertía un perfecto y continuo hilo de leche hasta que le decías basta con la mano y cortaba con un suave movimiento hacia atrás como toque de gracia. Ahora eran millones las pompas de una increíble paleta de tonos tostados. Qué dolor desbaratar la obra con su cucharilla, sentía vandalizar un Monet:

- ¿Qué tal anoche el partido de Marruecos?

-Nada, muy mal, jugaron muy mal....

-Ah, no lo vi, sólo el resultado.

-Mejor, jugaron fatal y bueno, la política ya sabes, ¡es Francia! -, sentenció, encogiéndose se hombros.


Edpukazn, 14 de julio de 2026.