Allí donde se encuentran los continentes,
Bizancio, Constantinopla.
Donde la llamada a la oración silencia a los viandantes,
la atmósfera es única:
riqueza del comercio
y corte de tres imperios.
La vida se derrama en abundancia
por tierra, mar y aire,
todos los seres en unión,
quince millones de almas.
Capital del mundo, diría Napoleón.
Palacios, harenes, eunucos,
jenízaros, un diván
y la madre del sultán.
Y una iglesia antiquísima,
¡Divina Sabiduría!,
y mezquitas,
gigantes, modernas, antiguas, grandes, pequeñas, diminutas...
Y Hamames, sufíes, bazares, especias,
perfumes y los mejores dulces.
Cualquier cosa que busques,
la vas a encontrar.
Es Estambul, capital sin igual.
Edpukzan, a 23 de enero de 2026.

Preciosa Estambul
ResponderEliminarDesde luego, un viaje que deja huella, de ahí querer dejar unas palabras, Ana.
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