El sueño fue así, me vi en la entrada del templo de Apolo en Delfos maniatado a una cabra temblorosa. Un sacerdote se me acercó, la desató con suma delicadeza y se la llevó al lado izquierdo de la entrada. Junto a una pira la sacrificaron. El corazón se me encogió al ver las columnas y el ambiente sacro que allí se respiraba. Al dirigirme al interior vi tres inscripciones en los dinteles según iba cruzando, aunque estaban en griego las entendí sin dificultad: Conócete a tí Mismo, Todo con Mesura y finalmente la E de épsilon, que simboliza el Ser en unión, lo que entendí como una liberación del yo. En ese momento perdí la consciencia de mi cuerpo.
- ¡Alabado sea Apolo!, señora Pitia, por favor, por su gran bondad, quiero saber, ¿Cuándo moriré?, ¿Cómo está mi alma de sucia?, ¿A dónde iré?
La Pitia verbalizó unas palabras ininteligibles y miré al sacerdote para que me tradujera.
- Tienes un gran cúmulo de malas acciones del pasado, las purificarás entregándote al amor. No ha querido desvelar más allá. Dice que debe ser así.
Edpukazn, a 10 de abril de 2026.
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