domingo, 5 de abril de 2026

Besos de fresa

Se llamaba Ana y daba besos de fresa.

Llevaba una carpeta forrada con fotos de la banda Lemonheads. Los adoraba. Creo que sentía amor platónico por el cantante, y yo le cogí gusto al grupo por ella.

Nos conocimos en un pub de rock alternativo y el primer día ya nos besamos, sin hablar demasiado. Grabó nuestras iniciales en una madera del local y yo las envolví con un corazón.

Volvía los viernes. Allí seguíamos con nuestros besos de adolescente. Aún me saben. Esos besos de fresa, los eternos. Luego me iba de allí porque a mis amigos no les gustaba esa música. Y yo me moría por dentro.

Mataron a Richard y cerraron el local. En aquella época no había móviles y perdí su fijo. Hice lo imposible por encontrarla, rastreando pubs del mismo ambiente por toda la zona sur.

Pasaron tres años. El destino quiso que nos reencontráramos en un concierto. Estaba igual de guapa, aunque ahora llevaba el pelo corto. Nos alegramos mucho de vernos, pero enseguida le noté lamento en la mirada...

Le pedí un cigarro y se lo pasó el chico que estaba un poco más allá. Era su pareja.




Edpukazn, a 5 de abril de 2026.

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