jueves, 3 de abril de 2025

Acelera un poco más

Fermín de Pas sacó del garaje, como de una flor de loto, su Vespa 200DN de 1981, de color butano, con el motor recién ajustado, le parecía espectacular el sonido: ¡viva Italia y viva Pontedera!. Cada vez que engranaba una marcha su gozo era parecido al de una canasta de su equipo favorito, el Estudiantes Club. Enfiló las curvas hacia el Alto del León por la N-VI y en la penúltima se encontró con un coche de frente, de color rojo. No pudo concretar marca ni modelo, tan sólo el color y el sonido del impacto frente a su moto, que le sonó a plástico barato. Un hueco y seco final.



 

No tuvo tal suerte... ¡Qué va, si la vida no está mal!. Despertó dentro de una ambulancia y fue como encender de nuevo la televisión:

—¿Quiénes son estas personas?, y ¿qué hago yo aquí? —pensó.

—¿Qué día es hoy? 

—Veintitrés de agosto, ayer cumplió mi sobrina años.

—Muy bien ¿y hacia dónde ibas?

—Al trabajo en el restaurante... (¡joder!, he tenido un accidente con la moto, no recuerdo nada)

Las caras de diligencia de los sanitarios, le daba poca tranquilidad a Fermín y tragó saliva:

—Sube las piernas

—¡No puedo! (¡Dios!, y si me quedo en silla de ruedas)

—¿Es grave doctora?

—Pues ya veremos...

—¿Y el vehículo contrario?

—Volcó 

—¿Y sabe si están bien?

—No lo sabemos

Ya en el box del hospital, tomó consciencia de que la cosa no era tan grave, ni para él ni para el contrario y pudo dormir. Volvió al mundo de la televisión de otra guisa, quizás más despreocupado... Y seguramente, más preparado para el apagón final.

Edpukazn, a 3 de abril de 2025.

martes, 25 de marzo de 2025

Ecos de la Nada

 Quedaron frente a la parada de Islas Filipinas y a los pocos minutos, ya estaban vaciando las bolsas para el botellón: ron cola, cerveza, vino y media botella de pacharán para endulzar... Junto a las caladas de cuatro o cinco porros, un buen cocktail para lo que les esperaba en la Galileo con Mudhoney. Era el primer concierto serio para la voluptuosa Jane, la emoción por ver a su grupo preferido era tal que el efecto del THC quedó en agua de borrajas. La sala, atestada, el grupo, impecable, el volumen, más propio del infierno Avici que de la vida terrena... Con el ya mítico Into the Drink, Jane voló por los aires desde el escenario, recogida con buen gusto por las manos lascivas de los asistentes. Pese a ello, sintió tocar el Cielo. Los pitidos de oídos postshow le duraron tanto que terminó pidiendo cita al otorrino y con gotas de Duisger del de 20ml... Y pasaron los años, se volvió a encontrar con los acompañantes de aquel momento y lo recordaron. Cada uno lo contó de una manera tan dispar, que igual no fue para tanto, pensó Jane.



 Edpukazn, a 25 de marzo de 2025.


domingo, 23 de marzo de 2025

Javi Céspedes

 El dueño de la atención plena, la consciencia pura, la percepción... Así era Javi, sabía lo que pasaba alrededor de él con una precisión que rozaba lo extremo, ¿obsesión?, ¡qué va!, era tan buena persona que no te enjuiciaba si le parecía bien o mal, simplemente era como un inevitable superpoder, algunos dicen: ¡intuición!, pero era más bien certeza. Cuando asomabas, sabía de dónde venías y hacia donde ibas, aunque a veces te preguntaba por el mero gusto por conversar. Sentir su presencia era como sentarse frente a un árbol viejo. Las manecillas del reloj siempre relajaban su tempo.

 


 Edpukazn, a 23 de marzo de 2025.

jueves, 20 de marzo de 2025

Superpoderes de Ali

Alisa veía el infinito en cada átomo. Vivía de espaldas al mundo, porque ya nada o casi nada le llamaba la atención. Prefería estar sola y en silencio la mayor parte del tiempo. Su gozo era contemplar la manifestación a su alrededor, sin entrar en categorías. De vez en cuando, entraba y exenta de negatividad, nos soltaba a sus más allegados: la vida no tiene sentido



Edpukazn, a 20 de marzo de 2025.

miércoles, 5 de marzo de 2025

La Consulta

 - Buenas tardes, siéntese por favor, ¿ qué le ocurre ?

- Pues verá, tenía picor y sequedad de ojos, pero ya se me ha pasado, esto fue hace diez días. Me gustaría que me recetara algo para que cuando me pase, no tenga que esperar a la cita y pueda aliviarme sin tener que ir a urgencias.

La doctora, sin ninguna gana de hablar y menos aún, de dar explicaciones, fijó la mirada en la pantalla del ordenador y comenzó a escribir, supuestamente el motivo de la consulta. Cuando acabó de teclear, que fue al menos tres veces más de lo que se había hablado, le dijo:

- No se puede administrar usted sólo las gotas ni las cremas, tiene que venir a averiguar cuál es la causa. Además, ya están caducadas las de la otra vez que le pasó, según leo aquí hmmm... Julio de 2024.

- Pues, ¿qué hago doctora?

- Llore, le calmará.

 


Edpukazn, a 5 de marzo de 2025.