jueves, 28 de agosto de 2025

Split

 El splitano aspira de su último cigarrillo una potente calada pero ya tiene otra cajetilla preparada. Todo apunta que esa cerveza tampoco será la definitiva. Música romántica nacional acompaña la escena y los viandantes vienen y van sin demasiada prisa, a tempo moderato, el ritmo de su música, que tanto les acompaña en su día a dia como los colores de su amado equipo de fútbol.

 Split es una ciudad tranquila dentro de lo que cabe. Nadie carcajea, nadie está triste. Caras sin demasiada expresión son la tónica en Croacia y quizás de los pueblos eslavos. Todo va como tiene que ir y si va mal, ya lo arreglaremos. Más se perdió en la guerra y no hace tanto de aquello.

El reloj de la plaza ya marca las seis y media...

-Chicas, ¡el último txombo y nos vamos!


Edpukzan, a 28 de agosto de 2025.

domingo, 24 de agosto de 2025

Kupanje!

 Allí donde la caliza es moldeada por el mar,

donde la sal lo impregna todo...

Y la orilla es infinita...

...Extiende su gracia,

la costa de Dalmacia.



Edpukzan, 24 agosto 2025.

lunes, 28 de julio de 2025

Bocadillo de mejillones

Echó el respaldo hacia atrás y en un arranque de relax y satisfacción:

 —...Y lo bueno que está un bocadillo de lata de mejillones. Echas el aceite por lo alto de lado a lado...—acompañó la frase con el gesto de untar.

—Con una buena cerveza —apuntillé.

—¡O dos!.

 


 Edpukzan. a 28 de julio de 2025.

viernes, 20 de junio de 2025

¿Quién soy yo?

 


Me siento del Perú, cubano... Y un perro andaluz, castellano...

Soy de allá donde he estado,

y donde he conocido.

Por Bilbao pasé unos años

en Santander, no tantos.

En Ibiza, encontré el éxtasis,

la paz, en monte Abantos. 

 

Madrid fue mi cuna

como el Mediterráneo, ninguna.

Es donde mi ascendencia mora, 

donde pienso volver,

cuando llegue mi hora.

 

Por el norte me perdí,

en la India me encontré,

en la soledad busqué,

 lo que en los demás, hallé...

¡Y qué de decir de Maharshi!, 

Y de su auto-indagación...

¿Quién soy yo?

 

Edpukzan, a 20 de junio de 2025. 

 

domingo, 18 de mayo de 2025

Prólogo al Persiles

Si casi cualquier texto de español clásico, sonaba a poesía para Mario, leerlo de la pluma de Miguel de Cervantes, le hacía entrar en un silencio de sentida devoción. Y si había un texto que le hacía estremecer, era el prólogo de Los trabajos de Persiles y Sigismunda, obra que terminara tres días antes de su muerte, en calle del León esquina con de Francos, y que significó para él, un auténtico epifatio a una de las biografías más interesantes y sobrecogedoras que había leído:



 

 Sucedió, pues, lector amantísimo, que, viniendo otros dos amigos y yo del famoso lugar de Esquivias, por mil causas famoso, una por sus ilustres linajes y otra por sus ilustrísimos vinos, sentí que a mis espaldas venía picando con gran priesa uno que, traía deseo de alcanzarnos, y aun lo mostró dándonos voces que no picásemos tanto. Esperámosle, y llegó sobre una borrica un estudiante pardal, porque todo venía vestido de pardo, antiparas, zapato redondo, y espada con contera, valona bruñida y con trenzas iguales; verdad es, no traía más de dos, porque se le venía a un lado la valona por momentos, y él traía sumo trabajo y cuenta de enderezarla.

Llegando a nosotros dijo:

-  ¿Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda de la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan?; que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez.

A lo cual, respondió uno de mis compañeros:

- El rocín del señor Miguel de Cervantes tiene la culpa desto, porque es algo qué pasilargo.

Apenas hubo oído el estudiante el nombre de Cervantes, cuando, apeándose de su cabalgadura, cayéndosele aquí el cojín y allí el portamenteo, que con toda esa autoridad caminaba, arremetió a mí, y, acudiendo asirme de la mano izquierda, dijo:

 - ¡Sí, sí; éste es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y, finalmente el regocijo de las musas!

Yo, que en tan poco espacio vi el grande encomio de mis alabanzas, parecióme ser descortesía no corresponder a ellas. Y así, abrazándole por el cuello, donde le eché a perder de todo punto la valona, le dije:

- Ese es un error donde han caído muchos aficionados ingnorantes. Yo, señor, soy Cervantes, pero no el regocijo de las musas, ni ninguno de las demás baratijas que ha dicho vuesa merced; vuelva a cobrar su burra y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta del camino.

Hízolo así el comedido estudiante, tuvimos algún tanto más las riendas, y con paso asentado seguimos nuestro camino, en el cual se trató de mi enfermedad, y el buen estudiante me desahució al momento, diciendo:

- Esta enfermedad es de hidropesía, que no la sanará toda el agua del mar Océano que dulcemente se bebiese. Vuestra merced, señor Cervantes, ponga tasa al beber, no olvidándose de comer, que con esto sanará sin otra medicina alguna.

- Eso me han dicho muchos -respondí yo-, pero así puedo dejar de beber a todo mi beneplácito, como si para sólo eso hubiera nacido. Mi vida se va acabando, y, al paso de las efeméridas de mis pulsos, que, a más tardar, acabarán su carrera este domingo, acabaré yo la de mi vida. En fuerte punto ha llegado vuesa merced a conocerme, pues no me queda espacio para mostrarme agradecido a la voluntad que vuesa merced me ha mostrado.  

En esto, llegamos a la puente de Toledo, y yo entré por ella, y él se apartó a entrar por la de Segovia. 

Lo que se dirá de mi suceso, tendrá la fama cuidado, mis amigos gana de decilla, y yo mayor gana de escuchalla.

Tornéle a abrazar, y volvióseme ofrecer, picó a su burra, y dejóme tan mal dispuesto como él iba caballero en su burra, a quien había dado gran ocasión a mi pluma para escribir donaires; pero no son todos los tiempos uno: tiempo vendrá, quizá, donde, este roto hilo, diga lo que aquí me falta y lo que sé convenía.

¡Adiós, gracias; adiós donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!

Edpukazn, a 18 de mayo de 2025.